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La Dinámica del Desarrollo Urbano

La Dinámica del Desarrollo Urbano: expansión espacial, costos de los servicios públicos y captura de plus valías, un abordaje teórico.

 

En los últimos 40 años las ciudades brasileñas, así como las de los demás países latinoamericanos acusaron un intenso crecimiento en área y en población.

La ciudad de São Paulo, por ejemplo, que en 1965 poseía un área urbana de 700 km2, en 2005 ya tenía mas de 1.050 km2 (Miranda et al. 2005). Aunque este crecimiento haya ocurrido en un marco de aumento del nivel promedio de renta, fue también acompañado de desigualdades sociales y económicas crecientes para la reproducción de la vida cotidiana especialmente de sus habitantes más pobres ( Szmrecsany 2004).

Para explicar la dinámica de este crecimiento partimos de dos hipótesis:

a)     El desarrollo urbano de nuestras ciudades provoca un aumento de los costos unitarios de producción de los servicios públicos. Esto ocurre porque en este tipo de producción – al contrario de lo que ocurre en el sector privado – los aumentos de productividad no compensan la tendencia de aumento de costos provocado por la propia expansión en área de la ciudad;

b)    El desarrollo urbano de una ciudad basada en la producción industrial hacia una ciudad donde la producción de servicios ocupa tal posición de liderazgo, significa que por m2 de área ocupada/construida se genera un menor valor. En otras palabras, para la producción de idéntico valor el sector de servicios requiere mayor área construida en comparación con la  industria de transformación. Esto significa también que al necesitar de más área construida para sus actividades específicas y ser más trabajo intensivo que la industria (Baumol 1965) la demanda de área construida para vivienda de la fuerza de trabajo empleada también aumentará.

Este tipo de expansión, por su vez, ejerce grande influencia en el aumento de los costos de producción de servicios públicos indispensables para la reproducción de la vida social.

Las causas específicas de este aumento de costos de los servicios públicos, sin embargo, no son homogéneas y algunas no tienen como causa el crecimiento espacial/poblacional de la ciudad mencionado anteriormente. O mejor, cada servicio público tiene una estructura de costos de producción diferente, y por tanto, el impacto sobre los mismos de la dinámica del crecimiento urbano es también diferente.

En cualquier caso la presión sobre las fuentes de financiación ocurren  aunque puedan ser asimiladas con mayor o menor eficiencia dependiendo de cada caso. De la misma manera, posibles medidas para mitigar esta tendencia o compensarla por eventuales incrementos de productividad pueden ocurrir aunque  su capacidad de neutralizar los aumentos de costos sea distinta dependiendo del caso.

En nuestro análisis consideraremos apenas algunos  servicios públicos que están  relacionados con el  crecimiento en área/población de la ciudad como, la vivienda  popular, el transporte público, la coleta y destinación final de residuos sólidos, el  abastecimiento de agua entre los más importantes.

Sin embargo, en función de su elevado impacto en los gastos públicos vamos considerar también un servicio público que aunque no este relacionado directamente con la expansión espacial de la ciudad mantiene una relación indirecta con esta expansión: los servicios de salud.  El aumento de costos en este caso (y los obstáculos para el aumento de productividad en su producción) está parcialmente relacionado con los servicios de saneamiento básico,  estos si directamente relacionados con el crecimiento espacial da la ciudad.

El aumento de costos de producción de los servicios de salud pública.

En el caso de la salud – sin considerar el saneamiento básico) las causas del  aumento de los costos unitarios no están asociadas al crecimiento espacial de las ciudades, sino a condiciones específicas en las cuales este servicio se produce.  Una de las principales causas de este aumento está relacionada con el avance de la ciencia y de la medicina  y de la capacidad de esta ultima en prolongar la vida de las personas combatiendo enfermedades y la decadencia natural del organismo humano.

La naturaleza del trabajo que se realiza en los centros urbanos, al contrario del trabajo en el medio rural exige menor esfuerzo físico y por lo tanto menor desgaste del organismo humano aunque condiciones morales y/o ambientales del medio urbano (stress, fatiga mental crónica, sedentarismo, contaminación atmosférica etc.) pueden neutralizar por lo menos parcialmente el aumento de la esperaza de vida en el medio urbano.

Los avances de la ciencia y la medicina  que se manifiestan en nuevas medicinas y técnicas de combatir enfermedades son productos de empresas de grande porte, en general  operando en estructuras de oligopolio que controlan marcas e patentes protegidas a nivel internacional. En estas condiciones, los eventuales aumentos de productividad no necesariamente se traducen en menores precios al consumidor final.

En otras palabras, la recuperación de las inversiones hechas en pesquisa y desarrollo de nuevos productos y/o nuevas técnicas ocurre por intermedio de precios de oligopolio.  Después que esta amortización es realizada la reducción de precios no está automáticamente garantizada en función de una estructura de mercado de oligopolios.

La adquisición de estos productos y técnicas por parte del sector público tornase cada vez más onerosa. Cada unidad (persona) atendida demanda mayor cantidad de recursos financieros. Los aumentos de productividad tienden a ser canalizados y/o filtrados por estructuras de oligopolio y, el precio final de estos productos  y técnicas tiende a aumentar, o en el mejor de los casos  a se mantener.

A la vez,  prolongar la vida de las personas  significa que un número mayor de ellas tendrá necesidad de asistencia médica y en  hospitales durante un tiempo también mayor.  Es como si huéspedes  de un hotel permanecieran en el por más tiempo y a cada día cambiasen para cuartos cada vez más caros tornando el pago de los respectivos gastos cada vez más difícil.

Las implicaciones de este proceso para la previdencia social son evidentes lo que también contribuye hacia una disputa fuerte en la participación del presupuesto municipal por la obtención de una parcela mayor de los recursos públicos.

Como ocurre respecto a otros servicios públicos en este caso también la imposibilidad de financiación global de la salud tiende a resultar en un deterioro en la calidad y en la universalización de la asistencia.

Los costos de los Servicios públicos que dependen directamente del crecimiento espacial de la ciudad.

En la denominación “servicios públicos” incluimos también la producción de elementos tangibles como el abastecimiento de  agua, la construcción de viviendas y otros. Esta inclusión no interfiere en nuestro análisis, pues no es el carácter  tangible o intangible de un producto lo que determina mayor o menor variación en los costos de producción. Lo importante es que el crecimiento espacial  de la ciudad  provoca este aumento en relación al cual de dos una: o el consumidor paga un precio más elevado por el producto o la administración pública ofrece un subsidio  para que el mismo sea producido y consumido por las familias.

El  Transporte Público

 

Es intuitivo que el crecimiento espacial de una ciudad aumenta la distancia promedio de los desplazamientos de sus habitantes. Es decir, en promedio las distancias entre el local de vivienda e el del  trabajo, (la principal razón de los desplazamientos en el medio urbano) de las personas tiende a aumentar con la expansión en área de la ciudad.

Las nuevas tecnologías de información que permiten a muchos la condición de trabajar en la casa están todavía lejos de compensar esta tendencia de necesidades crecientes de desplazamientos a distancias cada vez mayores.

En la primera encuesta sobre patrón de vida en la ciudad de São Paulo los gastos con transporte de los trabajadores de  salarios más bajos – aquellos encargados de la limpieza pública – no iban más allá de un 2,0% de sus ingresos. Actualmente pueden ultrapasar 25% de los salarios más bajos y no es por otra razón que muchos asalariados reciben un adicional para cubrir tales costos, pues caso contrario sus desplazamientos vivienda-trabajo-vivienda serian inviables una vez que comprometerían una fracción substantiva del salario  ( 1 ).

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Las nuevas tecnologías de transporte, por ejemplo, la introducción de buses de mayor capacidad (articulados) transitando en corredores exclusivos con velocidades promedio  mayores, aunque reduzcan el costo por pasajero  transportado no son suficientes para compensar el aumento de costos provocado por el aumento de las distancias de sus líneas o por el deterioro en el tráfico.

El resultado de este desequilibrio  entre aumento de costos y aumento de la productividad en la producción de este servicio es la tendencia de aumentar las tarifas cobradas al usuario del servicio.  En los casos donde las tarifas no cubren estos costos y la diferencia no es compensada por subsidios del sector público el resultado es el deterioro del servicio o su inexistencia en las áreas donde la diferencia es mayor, vale decir en la periferia de las ciudades. Se un gobierno pretende brindar una tarifa social  a los usuarios y mantener un servicio de transporte publico universalizado (es decir hacia todos) y de buena calidad deberá financiar el déficit resultante cuya magnitud aumentará en el decorrer del tiempo. La alternativa a la no existencia de una tarifa  equivalente a los costos  y la imposibilidad de financiar déficits presupuestarios por el pago de subsidios es el deterioro del servicio y su existencia apenas para una parte de la población. En ambos los casos los más afectados  serán  las familias más pobres.

La Vivienda  Popular (Social)

 

El aumento de costos de construcción de viviendas sociales  no se debe a un aumento de costos de los materiales de construcción aunque sus productos básicos  (cimiento, acero, piedra etc.) sean controlados por oligopolios y carteles. El principal factor es el aumento de precios de los terrenos. El precio del suelo tiende a aumentar con el crecimiento espacial de las ciudades y la consecuente expansión de la demanda por áreas edificables. Las habitaciones de interés social son especialmente afectadas, pues en ellas el precio del suelo tiene una participación proporcionalmente mayor en el precio del producto final si comparados con vivienda destinada a  las clases medias  especialmente cuando se trata de edificaciones multifamiliares en altura donde el precio del terreno se diluye entre un numero mayor de unidades. La construcción en altura en los terrenos (que reduce el costo del terreno por cada unidad de vivienda producida) tiene un  límite determinado por el uso de elevadores y otros costos que aumentan con la verticalización como por ejemplo la necesidad de elevación del agua. Edificaciones con más de  5 pisos deben poseer elevadores y su costo de instalación/operación/manutención torna su uso inviable para viviendas de interés social en el caso en los cuales son los propios ocupantes quienes tienen que pagar por tales costos.

El obstáculo representado por el  elevado precio de los terrenos bien ubicados es “superado” con la construcción de viviendas populares en las periferias de la ciudad donde los terrenos son más baratos y compatibles con el financiamiento  de su construcción. Esta tendencia resulta en ciudades con una conformación  extensa de baja densidad y excluyente, lo que construye hacia un aumento de costos de otros servicios inseparables de la vivienda  como transporte publico, el agua y la coleta de residuos sólidos.

Debemos señalar que la tendencia hacia la extensión de la ciudad en oposición  una mayor densificación (en una  menor área) contribuye dentro de ciertos límites, esto es, hasta el punto en lo cual las externalidades negativas empiezan a superar las ventajas de la densificación  para aumentar los compromisos financieros del sector público por la  necesidad de extensión  de sus servicios. Las  mayores distancias obligan el poder público a proveer  sus servicios a locales cada vez más apartados de los locales de producción de estos servicios como es el caso del agua. Podemos decir que cada metro en la horizontal provoca mayoritariamente una elevación  de costos del sector público mientras cada metro en la vertical es un costo mayoritariamente  privado.

El Abastecimiento de Agua

El aumento del costo de producción de este servicio/producto obedece a la misma lógica relacionada con los transportes, pero con un elemento agravante: en la medida en que la ciudad se extiende, la estructura de distribución del agua  también debe se ampliar y en este  caso  tenemos no solamente que investir en la ampliación de esta infraestructura  (caños, estaciones de recalque y otros equipamientos) sino también capturar el agua en sitios cada vez más distantes. Ocurre que el crecimiento de las ciudades por lo general destruye su entorno ambiental y con esto sus manantiales quedan comprometidos. La captura de agua a ser preparada para o consumo como agua potable debe ser hecha en localidades cada vez mas distantes  lo que significa un costo adicional con el  crecimiento de las ciudades: el costo aumenta en la  captura y en distribución ( 2 ).

La extensión de las líneas de distribución también en otro problema que provoca el aumento de costos y que puede ser definido por el binomio  rupturas/desperdicio. Una línea de distribución más corta es de manutención más  fácil que una línea  más larga y hay ciudades en las cuelas estas pérdidas pueden alcanzar más de un 50% del agua producida.

 

 

Residuos  Sólidos

Del punto de vista del aumento de costos, la coleta y destinación final de los residuos sólidos presenta características semejantes al suministro de agua y al transporte público, aunque una parte substantiva de respectivo costo  es el transporte de los locales donde los residuos son colectados hacia  su destino en los rellenos sanitarios  o depósitos de basura. Con el crecimiento de la ciudad y los ingresos de sus habitantes la producción per capita de residuos  ha aumentado en las últimas décadas. La tendencia es repetir en nuestras grandes ciudades los mismos patrones de producción de residuos que ocurre en los países desarrollados.

En una ciudad de grande porte  como Salvador (Bahia, Brasil) la cantidad de residuos sólidos producidos es de cerca de 1kg/hab./día, en centros urbanos como Nueva York esta cantidad es tres veces mayor. La producción de residuos aumenta, por tanto  no solamente por el aumento de la población sino también por el aumento de sus  ingresos.  En este caso específico hay un crecimiento per capita de la producción de residuos y un aumento de costos por tonelada de residuos sólidos producidos. Supongamos que la población  pague impuestos solamente para cubrir el servicio de aseo urbano. En ese caso los impuestos  deberían aumentar para mantener el servicio en el mismo nivel de  calidad  anterior, una vez que la cantidad de residuos (coleta y destinación final) aumenta más que la población  pagadora de impuestos. Calculase que a cada aumento de 10% en el ingreso per capita la producción de residuos sólidos aumenta entre un 2% y un 3%. Además, con el crecimiento de la producción de residuos  es necesario ampliar y/o crear nuevos depósitos (rellenos sanitarios) u otras formas como incineradores etc. y estos tienden a ubicarse en puntos cada vez más distantes de los locales  donde los residuos son producidos y colectados. Como el costo del transporte incide de forma considerable sobre el precio de los servicios tenemos más un elemento que contribuye para el aumento de los costos unitarios de este servicio público.

Las deficiencias en el transporte público sumadas a las facilidades en la adquisición de un carro lo que resulta en más autos particulares en las calles y a un tráfico más congestionado contribuye no solamente para aumentar el costo del transporte público sino también el costo de la recolección de basura: el numero de viajes que un camión compactador  hace por día del local de coleta hacia el local de destinación final (rellenos sanitarios)  disminuye aumentando también los costos de este servicio público.

El gráfico abajo permite una visión integrada de los precios/costos/distancias de cuatro tipos de servicios públicos mencionados anteriormente siendo que en el caso de la vivienda consideramos los precios/costos de los terrenos que disminuyen en la razón directa de su distancia al centro.

En el eje vertical marcamos en forma absoluta los precios y costos  y en el eje vertical también en forma absoluta las distancias a un centro suponiendo para simplificar que este sea el único y el más demandado por la población.

Podemos observar que los precios de los terrenos aumentan cuanto más próximo del centro se encuentren (curva ab). Los precios elevados de los terrenos más próximo al centro tornan inviable la construcción de viviendas sociales, las cuales solamente se viabilizan donde los terrenos son más baratos, es decir en la periferia representado en el gráfico por el segmento d’b.  El punto d más cercano del centro del centro determina el precio  p y el punto d’ más cercano a la periferia un precio p’ menor. Considerando estas mismas distancias el costo del transporte (curva wz) será c para el punto d y c’ para el punto d’ siendo c’ > c.

Considerando el  abastecimiento de agua (curva jk) podemos observar que en la distancia f el costo es c y en la  distancia f’ el costo es c’ siendo c’>c.

Finalmente si consideramos el servicio de coleta y disposición final de residuos sólidos (curva lm) tendremos el costo para la distancia g equivalente a p’ e para a distancia g’ igual a p sendo p>p’. En este caso debemos hacer una aclaración que si bien no afecta para nada la tendencia de aumento de costos del servicio debemos tener en cuenta que debemos invertir las diferencias de costos pues generalmente los rellenos sanitarios están ubicados en las periferias de las ciudades y no en las regiones centrales. En el caso seria suficiente que p<p’ .

 

Las diferencias de precios de los terrenos y costos de producción de los servicios  dependerán de la inclinación de las curvas ab , wz jk y lm. Los cambios en la primera dependerán de los cambios en las densidades y en la extensión de la ciudad y en las demás de lo que acorra con la productividad en la producción de estos servicios.

El Aumento de la Renta Diferencial/Precio de los Terrenos

 

La expansión del área ocupada por una ciudad  provoca un aumento de la renta  diferencial lo que por su vez significa un aumento de los precios de los terrenos mejor localizados de acuerdo con un gradiente que tiene  características propias de cada caso concreto ( 3 ).

El crecimiento de la renta diferencial/precio de los terrenos, sin embargo, resulta en precios más elevados de las viviendas populares aunque el precio de los materiales de construcción no se alteren. Los demás servicios mencionados son afectados en un doble sentido: a) mientras mayor sea la distancia de los centros productores (agua por ejemplo) mayores serán los costos de distribución; b) para la implantación de la infraestructura serán necesarias desapropiaciones de áreas (construcción de avenidas, rellenos sanitarios etc.) cuyos terrenos tienen sus precios en elevación por el simple hecho que la demanda por ellos es creciente, aunque sean terrenos periféricos. El simple anuncio que una avenida será implantada en un área provoca una elevación especulativa en los precios de los terrenos vecinos. Eso significa que el poder público tiene que pagar más por una expropiación debido a una elevación de precios que el mismo provoco con el anuncio de la obra  (Smolka & Furtado 2007).

Aunque el precio de los terrenos en locales más lejanos sea menor, y eso es una tentación para la implantación de programas del sector público de viviendas sociales, los servicios públicos fundamentales para viabilizar la reproducción normal de la vida social en estas comunidades tendrían sus costos de producción expandidos lo que eliminaría  o más que eliminaría las ventajas de tener terrenos a un precio menor. En ese caso, la línea de menor resistencia ha sido – cuando se construyen viviendas sociales en esas condiciones –   no brindar los respectivos servicios públicos indispensables o mismo brindarlos pero en forma raquítica, una vez que los recursos públicos son disputados por otras actividades no menos importantes como por ejemplo la salud y la educación.

De donde  vendrían   recursos adicionales  compensatorios para cubrir estos aumentos de costo?

En primer lugar  descartemos la hipótesis  de que los habitantes de estas áreas más apartadas del centro donde los costos de los servicios fueran más elevados (aunque  el precio de los terrenos fuera menor) tuvieran sus ingresos reales aumentados de tal forma a tener la capacidad de pagar por los aumentos de costos de estos servicios y por tanto, no fuera necesario un subsidio público para su pago.  Debemos descartar esta hipótesis por el simple hecho de que si el nivel de ingreso aumentara estas familias se desplazarían hacia terrenos más bien localizados. Estas familias de bajos ingresos  están donde están exactamente porque su nivel de ingreso no les permite otra alternativa (Sandroni 2004).

En cualquier economía, a excepción quizás de aquellas basadas en el trabajo esclavo donde la oferta de fuerza de trabajo es externa al sistema  requiere que en el largo plazo la fuerza de trabajo que utiliza  se reproduzca en condiciones normales y no raquíticas. Tal reproducción significa que, si el fuente de financiación de los aumentos de costos de los servicios públicos no se encuentra en los ingresos de estas familias – que denominaremos en forma genérica de salarios – deberá tener origen en las demás fuentes de ingresos en una economía de mercado  que dividiremos en tres sectores: renda de la tierra ( R ) Ganancias ( G) y Tributos ( T) .

Así tendremos:

S (trabajadores: salários) + Ganância G (empresários) + Renta  R (proprietários) + T (tributos) = W

Siendo W = Ingreso total generado en el medio urbano.

Con el crecimiento de las ciudades podemos admitir que el ingreso total generado W aumenta. Sin embargo, cada sector no necesariamente mantiene  su participación, o mejor, las posiciones  relativas no se mantienen, o pueden ser garantizadas excepto con intervenciones de fuerzas extra-mercado. La reproducción de la fuerza de trabajo  depende de productos de dos tipos: productos cuyos costos de producción  tienden a se reducir relativamente, pues pasibles de un proceso mas o menos intenso de aumento de productividad (alimentos, vestuario etc.) que denominaremos  Bienes Salario Tipo I (BSI), e productos/servicios que son producidos a costos crecientes (transporte, vivienda, agua etc.) que denominaremos Bienes Salario Tipo II (BSII). Los primeros son generalmente producidos por el sector privado. Los últimos son proporcionados directa o indirectamente (vía sector privado por concesiones y /o permisiones) por el sector público.

Si la tasa de reducción de los costos/precios de los BSI no compensar la tasa de crecimiento de los costos/precios de los BSII el salario real deberá aumentar  y en ese caso las ganancias bajarían en la misma proporción. Estamos suponiendo  en ese caso  que T no sufre alteración y tampoco R  pues los propietarios que reciben renta en su condición de propietarios no emplean trabajadores y sin tener que pagar salarios  mantendrán  su nivel de ingresos (por lo menos en el corto plazo). Los  que representan R son apenas propietarios y en esta condición se apropian de la renta del suelo generada en el medio urbano.

Pero el salario no es  exclusivamente determinado en el mercado por el costo de reproducción de la fuerza de trabajo. De esta manera no existen garantías de que los salarios aumentarán para compensar eventuales aumentos de costos necesarios para la reproducción de la fuerza de trabajo.  En ese caso el desarrollo de la fuerza de trabajo ocurrirá en forma raquítica comprometiendo el desarrollo económico en el largo plazo. Para que tal reproducción sea garantizada en el largo plazo fuerzas exteriores al mercado deben entrar en acción. Estas fuerzas  extra mercado en nuestro abordaje son representadas por el sector publico (gobierno) que puede aumentar  su participación en el ingreso total por intermedio  del aumento de T. El aumento de T provocaría una reducción relativa de G y R.  Este aumento podría financiar el subsidio transferido a los  asalariados por la reducción del precio de los servicios públicos cubriendo la diferencia – o parte de ella – entre precios cobrados al consumidor final y costos de los servicios.

El aumento de los impuestos sobre las ganancias podría reducir la inversión, lo que tendería a rebajar el salario determinado por el mercado. Es claro que sin tener que comprometer una mayor parte del salario con el pago de servicios públicos las familias de asalariados podrían consumir mayor cantidad de otros bienes y ampliando la demanda por estos bienes aumentar las ganancias de las empresas dedicadas a su producción.  Pero, el aumento de impuestos sobre R (renta del suelo) no afectaría la inversión. Apenas una fracción del consumo correspondiente a grupos  de ingresos más elevados y que se apropian de R seria reducida. El aumento de impuestos sobre estos ingresos contribuiría  para la rebaja de los precios  de los terrenos. Estos se tornarían más accesibles  también porque el aumento de los impuestos provocaría un estímulo a su venta y consecuentemente a una reducción adicional en los precios de mercado. En otras palabras la retención especulativa de terrenos, los llamados terrenos de “engorde”, se reduciría  y con eso precios más bajos y mayor accesibilidad a ellos por las familias de menores ingresos.

La Captura de Valor: estoques y flujos.

La tributación sobre el patrimonio  territorial  es decir, sobre las existencias de bienes territoriales en manos privadas o sobre la renta extraíble de este patrimonio podría también ser ampliada  por la valorización del patrimonio inmobiliario por medio de acciones del sector público. Estas acciones están relacionadas con la capacidad del sector público de conceder mayores o menores derechos de construcción a los propietarios privados del suelo urbano.  En ese caso tendríamos tres posibilidades, o tres fuentes de obtención de ingresos para el sector público a partir de la propiedad privada del suelo urbano para financiar la producción de sus servicios: la tributación sobre el suelo, la tributación sobre sus rendimientos (renta del suelo) y la captura de incrementos de valor del suelo provocados por la acción del poder público (Furtado 1997).

Dicho esto, veamos las condiciones específicas en las cuales los servicios públicos son producidos.

Para efectos de análisis podemos dividir la esfera de producción de servicios públicos en dos: la primera esta relacionada con la construcción de la  infraestructura necesaria, como por ejemplo, la apertura de una avenida, un túnel o un puente para o transporte colectivo; la segunda esta relacionada con la operación de este servicio. El aumento de costos unitarios de producción   incide preponderantemente sobre la operación del servicio y no necesariamente sobre la implantación de la infraestructura: la construcción de un kilómetro de avenida no costará más en la periferia  que en el centro suponiendo una topografía homogénea. Pero lo mismo no ocurre con la operación de los servicios públicos. Por ejemplo, el costo del transporte en la periferia es más elevado que en regiones centrales por el simple hecho de que es más caro transportar una persona a una distancia de 10Km que a una de 5Km. Si los ingresos del sector público no incluyen la captura de plus valías, la única manera de financiar este aumento de costos es aumentando los tributos sobre la propiedad del suelo y/o sobre sus rendimientos (renta del suelo).

Debemos hacer también otra distinción relacionada con el carácter de los ingresos que pueden tener origen en la propiedad privada del suelo que es la siguiente: los ingresos originados en los tributos, sea sobre el suelo, sea sobre la renta del suelo pueden ser permanentes. Al contrario los ingresos originados en la plus valía creada en un determinado terreno solo es cobrada una única vez. En este sentido la captura de plusvalías  generadas por la expansión en área de las ciudades la cual provoca el aumento de costos de los servicios públicos puede contribuir para mitigarlos solamente en lo que se refiere a la implantación de su respectiva infraestructura, siendo que en el caso de las viviendas sociales en la construcción de estas. En otras palabras, la captura de plusvalías puede contribuir para la instalación de un servicio público pero no puede garantizar su operación en el decorrer del tiempo. Eso no quiere decir que no sea una herramienta importante para la ecuación de la producción de servicios públicos pues permite la transferencia de recursos tributarios que serían utilizados en esta implantación hacia otros fines, incluso en la operación/manutención de estos servicios.

El Equilibrio en la dinámica del desarrollo urbano.

Supongamos una situación en la cual el ingreso  total urbano (sistema cerrado) sea de 100 y dividida proporcionalmente entre los cuatro sectores ( salarios, tributos, renta del suelo y ganancias) de tal manera que:

W =  S(25) + T(25) +R(25)+ L(25) = 100

Supongamos que con la expansión urbana haya un crecimiento del ingreso (W) para 200. Si no hay alteración en la distribución o en la proporcionalidad en la apropiación por cada sector tendríamos la siguiente distribución del ingreso:

W1 = S(50) + T(50) + R(50) + L(50) = 200

Suponiendo la elevación del costo de los servicios públicos, permaneciendo constantes los demás costos de reproducción de la fuerza de trabajo tendríamos:

W1 = S (45) + T (50) + R (55) + L (50) = 200

En ese caso la participación de los salarios en el ingreso disminuye mientras aumenta la participación de la renta del suelo. Es decir, las mismas razones que implican un aumento de costos de los servicios públicos (razones  relacionadas con el aumento de las distancias), permiten una mayor apropiación de renta por los propietarios del suelo. Sin embargo, para la producción capitalista esta es una situación de desequilibrio en el largo plazo una vez que l fuerza de trabajo no tendrá condiciones de se reproducir en forma normal ( 4 ).

La vuelta al equilibrio del sistema significa que la participación  primitiva de los salarios en el ingreso deberá ser recuperada o por la reducción de las ganancias  L,  o por el aumento de T para compensar el aumento de costos de los servicios públicos consumidos con subsidios a los salarios. El aumento de T podría  ocurrir por el aumento de la tributación sobre R o sobre L. Como ya señalamos la tributación sobre R no afecta la dinámica de la producción por no poder ser transferida hacia los precios e incide sobre un sector pasivo para la acumulación de capital. La apropiación  de un porcentaje  mayor de la renta depende apenas del poder político de la clase que detiene el factor suelo y no de la esencialidad de su rol para el desarrollo de la producción capitalista.

Las Tendencias al Desequilibrio en la  Dinámica del Desarrollo  Urbano

 

Supongamos una situación en la cual el ingreso generado en el medio urbano sea distribuido de la siguiente forma:

W ( 100 ) = S (25) + R(25) + L(25) + T (25)

Con la ocupación de nuevas áreas, R tiende a se apropiar de una parte proporcionalmente mayor del ingreso adicional generado en función del crecimiento  de la renta diferencia creada. Tal aumento de participación ocurrirá en contra de los salarios si los  costos/precios de los servicios  públicos (BSII) aumentaran más que la caída de los  costos/precios de los BSI (bienes salario del tipo I como alimentos, ropa etc.). En otras palabras, el aumento de la participación relativa R acontecerá en la medida en que disminuye la participación relativa  de S en W. Todavía, si en función de la necesidad de reproducción de la fuerza de trabajo en el largo plazo

la participación de S en W se mantiene la única forma de que se mantenga el aumento relativo de R es con reducción de L en W. Si esta  compensación  no ocurrir  por intermedio de fuerzas del mercado el aumento relativo de la participación de T en W, creando mecanismos de subsidios a los  servicios públicos para los asalariados podría compensar esta reducción  de tal forma que S mantuviese su posición relativa en W. La situación de R y de L dependerá de los tributos  que T cobrará de cada un para subsidiar S.

Por tanto las fuerzas económicas que determinan el  desarrollo urbano en ciudades que se expanden  dependerá de un conyunto de relaciones que podríamos resumir da siguiente forma:

1)    Aumento de la productividad en BSI  x aumento de costos de BSII, y b) a participación relativa de cada uno en S;

2)    Evolución  de los costos/precios (cp) de los servicios públicos pagos por el consumidor final;

3)    Evolución de la tributación/plusvalías sobre R y L;

4)    Evolución espacial/densidad (ed) x precio/renta (pr) del suelo;

Si en a)  ΔBSI < ΔBSII y en b) la participación de BSI en S disminuir  con el  crecimiento urbano;

Si cp es integralmente pago por el consumidor final;

Si T sobre R y L no es progresivo y preponderar sobre L;

Si Δpr > Δ ed

 

Tendremos una situación en la cual del punto de vista económico el crecimiento urbano se desarrollará de la forma la más desequilibrada posible.

Resta analizar cuales son las fuerzas que en cada caso concreto mitigan estas tendencias y permiten en cada caso concreto un desarrollo menos desequilibrado e injusto.

NOTAS

( 1 ) En 1937 entre las familias de ingresos más bajos y que no pagaban arriendo  los gastos con alimentación  variaban entre 45% y 60% del ingreso, siendo el promedio el 52%, mientras los gastos con transporte eran cerca  de un  2,0%. En 1974 los gastos con alimentación habían caído para 29,7% mientras los gastos con transportes habían subido para 7,3%. Entre las familias que pagaban arriendo los gastos con alimentación   eran cerca de 53%, los gastos  con la vivienda (incluso iluminación e agua) eran cerca de 18% y los gastos con transportes permanecían en 2%. En 1974 los  gastos  con viviendas + iluminación y agua eran cerca de 36,8% del ingreso. Fuente: Lowrie Samuel H. Pesquiza de Padrão de Vida das Famílias dos Operários da Limpeza Pública da Municipalidade de São Paulo. Separata da Revista do Arquivo n. LI, Departamento de Cultura, São Paulo 1938; Seplan Indicadores Sociais, 1979, IBGE.)

(2) – La reducción del agua subterránea en la   Ciudad de México, ciudad ubicada  a cerca de 2.500 m de altura del nivel del mar ha obligado la administración  del servicio a capturarla a más de mil metros abajo y elevarla para el abastecimiento de una población  en expansión. En Nueva Delhi hace 60 anos el agua potable podría ser obtenida en el subsuelo  a 10 o 15 metros de profundidad. Actualmente solo se puede capturar agua a más de 100m. Para el caso de Nueva Delhi ver Hosagrahar Jyoti, Landscapes of Water in Delhi: Negotiating Global Norms and Local Cultures, in  Megacities: Urban Form, Governance, and Sustainability, Eds. A.Sorensen and J. Okata,  2011. Springer  Ed. Tokyo,Toronto.

(3) En 1685, William Penn el fundador de  Pennsilvania anotaba:

“ The Improvement of the place is best measured by the advance of Value upon every man’s Lot. I will venture to say that the worst Lot in the Town, without any Improvement upon it, is worth four times more than it was when it was lay’d out, and (the) best forty. And though it seems unequal that the Absent should be thus benefited by the Improvements of those that are upon the place, especially when they have served no Office, run no hazard, nor as yet defrayed any Public Charge, yet this advantage does certainly redound to them, and whoever they are they are great Debtors to the Country…” William Penn. “A Further Account of the province of Pennsylvania” ( London 1685) in Albert Meyers, Narrations of early Pennsylvania, West New jersey, and Delaware 1630-1707, New York  1912 in Melville C. Branch  An Atlas of Rare City Maps – Comparative Urban Design, 1830 – 1842.

(4) Claro está que durante un tiempo mayor o menor la fuerza de trabajo podrá se reproducir en forma inadecuada o raquítica sin que el sistema productivo entre en colapso. Pero, esta forma de reproducción demás de ser insostenible  en el largo plazo no permitirá avances en la productividad en lo que  depender de las condiciones  de reproducción de la fuerza de trabajo en lo que respecta a la capacitación del trabajador, su estado de salud y  disposición hacia el trabajo, su grado de educación  formal etc. Además si abandonamos el supuesto  anterior relacionado con la productividad constante en la producción de los demás bienes salario, es decir,  si esta productividad aumentar, podrá ocurrir una compensación. En ese caso el aumento de productividad será apropiado no por las ganancias del correspondiente sector donde ella ocurrió, sino por los propietarios del suelo por intermedio del aumento de su  renta.

REFERENCIAS

BAUMOL, W. (1965). Welfare Economics and the Theory of the State, 1965. Harvard University Press.

FURTADO, F. Instrumentos para a Recuperação de Mais Valias na América Latina: debilidade na implantação, ambigüidade na interpretação. In: cadernos IPPUR 11,(1 & 2). IPPUR, Rio de Janeiro, pp 163-206).

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